miércoles, 3 de junio de 2009

THE PORNOGRAPHERS




LAS CINCO MUJERES DE UTAMARO






LAS CINCO MUJERES DE UTAMARO
(Utamaro wo meguru gonin onna)
歌麿をめぐる五人女

El film se sitúa en un período importante en la historia del arte japonés (s. XVIII) donde los cuadros de ukiyo (浮世絵) o pinturas del mundo flotante se acercan a la vida marginal de las casas de citas imprimiendo en sus imágenes no solo el arte estético sino al mismo tiempo el espíritu de la vida popular.

La palabra UKIYOE (浮世絵) está compuesta de tres ideogramas o kanjis 漢字: el primero 浮く provine del verbo UKABU que significa lo que flota en el aire o en la superficie del agua. 世 YO significa mundo y el ideograma 絵 E significa cuadro o pintura. Es por ello que se traduce como «las pinturas del mundo flotante». Sin embargo, el sentido que tiene es de permanencia, constancia y en un sentido más existencialista, de sobrevivencia.

Mizoguchi nos quiere introducir en el mundo de la vida mundana y licenciosa de la ciudad del antiguo Edo (Tokyo) a través de sus personajes. Éstos precisamente por sus contradicciones y ambigüedades, encarnan el espíritu estético japonés ya sea en la figura de la geisha quien a pesar de pertenecer a una casa de citas no deja de enamorarse, de rechazar, de arrebatarse, de sentir el momento. En contraposición encontramos al artista, Kitagawa (Utamaro), protagonista translúcido de las vidas de las mujeres a las que pinta.

El director escoge un tema del UKIYOE y lo transforma en una obra llena de sensaciones. Recoge en sus diálogos la contraposición entre una vida de lujos frente a una vida austera en contacto con lo cotidiano y mundano. El incidente que desencadena la aparición del resto de personajes, está vinculado a los estilos de dos escuelas de la pintura japonesa del siglo XVII. Las escuelas en aquella época llevaban el nombre del maestro y es por ello que en el film es mencionado varias veces, sobre todo al principio la Escuela Kano.

La escuela Kano se desarrolló en la vida cortesana del palacio y surgió como una manera de retratar la vida de la gente vista «a vuelo de pájaro», es decir, desde la distancia que separaba al artista del palacio a los exteriores. Si bien refinada, Mizoguchi la crítica a través de UTAMARO, la otra escuela, quien ha decidido compartir su arte con personas sencillas del «Mundo Flotante» pero en particular con las mujeres al igual que Mizoguchi.

Los sentimientos afloran en distintos instantes del film donde vemos el compañerismo de los amigos de Utamaro, sobre cuando es apresado, la entrega de las mujeres a los hombres que quieren y desean como la mujer de la casa de citas y la hija de un cortesano. Ambas siendo de esferas sociales completamente distantes llegan a compartir los mismos sentimientos frente al amor perdido para siempre. La lealtad de Take ayudante del maestro «Utasan», abreviación de Utamaro, recrean cómo entiende el director los valores de aquella época. Al mismo tiempo Take también aprecia lo bello y generoso que puede tener una persona como Oshin de quien se burlan en varias escenas de la película.

Mizoguchi escoge este tema para hablar del amor femenino y del mundo de las mujeres desde posiciones marginales, desde la alta escala social hasta la considerada más baja, y nos muestra las formas de vivir cotidianas en una ciudad como Edo, donde lo bello y lo triste nos envuelven en la nostalgia eterna.
Carlos Young